Mensajes
A muchas iglesias
lo que más les preocupa es ser más y tener más.
Por supuesto que no estamos en contra de eso. Pero sí estamos
en contra de que eso sea la prioridad número uno.
Ser más no debe ser la meta, sino el ser mejores. Esta debe ser nuestra preocupación suprema, si es que somos o deseamos ser hijos de Dios. Así lo enseñó Cristo. Enfatizó la importancia de buscar la justicia, la santidad y la perfección. La Biblia ampliamente nos motiva y exhorta a crecer en la gracia, en la fe y en las virtudes.
Por tanto, nuestra preocupación individual y congregacional es hacer todo aquello que nos mejore y dejar de hacer todo aquello que nos empeore. Detectar nuestros puntos débiles, nuestras fallas, defectos y pecados para eliminarlos totalmente. Al mismo tiempo, definir nuestros puntos fuertes, nuestras virtudes y aciertos, realizando todo lo necesario para conservarlos y perfeccionarlos.
El crecimiento que debemos buscar en primer lugar y urgentemente, cada uno y juntos como Iglesia, no es el cuantitativo (cantidad), sino el cualitativo (calidad). Debemos buscar la calidad total, tanto en lo moral como en lo administrativo… lo demás viene del cielo.
¿Por qué actualmente algunas congregaciones están disminuyendo en número? ¿No será porque pastores, líderes y miembros no estamos mejorando moral y espiritualmente? ¿No será porque algunos líderes y pastores no estamos cumpliendo nuestra función como Dios y la Iglesia lo exigen, necesitan y merecen? ¿No será ésta una de las causas principales de las divisiones y, con ello, disminuciones en las Iglesias?
Estamos seguros que cuando seamos mejores, vamos a ser más…y vamos a tener más. Y no porque mejorando demos automáticamente el crecimiento. No, el crecimiento es obra de Dios, es un milagro divino. Pero eso sí, Dios hace crecer la Iglesia sólo cuando nosotros hacemos todo lo que nos corresponde, como el buen labrador.
¿Qué tenemos, entonces, que hacer con urgencia, individual y congregacionalmente?:
Haciendo todo esto, (líderes, pastores e iglesias), el crecimiento numérico y económico será un efecto natural, automático y glorioso. Por eso creemos que la mejor fórmula para ser más, es ser mejores… Lo demás, viene por añadidura.
FRATERNALMENTE
MIN. LUIS RAMIREZ P.