Reflexiones

PDF

 

REGRESANDO AL PRINCIPIO

 

Ante el estado de cosas que privan en la sociedad de nuestro tiempo y que generan crisis económicas, morales, políticas, familiares, religiosas, etc.; y la necesidad que tenemos los seres humanos de voltear a donde podamos encontrar respuestas o ayuda que haga que las cosas cambien para bien, nos encontramos que los gobernantes toman decisiones políticas y económicas que consideran aliviarán la situación, algunos sociólogos consideran que volver la atención de la gente a la cultura permitirá un estado de cosas diferente. En realidad la respuesta está en Dios y en su Santa Palabra.

PDF

“Porque yo le conozco y sé que mandará a sus hijos y a su descendencia que guarden el camino del Señor, practicando la justicia y el derecho, de modo que pueda concederle el Señor a Abraham lo que le tiene apalabrado.” (Génesis 18:19).

PDF

Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos Jeremías 15:19.

 

PDF

“Porque sabemos que toda la creación gimea una, y a una está con dolores de parto hasta ahora” Romanos 8:22

El clamor de la tierraLa película recientemente exhibida “Un día después de mañana” del director Roland Emmerich ha generado en muchos la inquietud acerca de los efectos reales en el medio ambiente por causa del cambio climático del planeta. La trama de la película recrea la sorpresiva destrucción que ocasiona el desbordamiento de los mares debido al descongelamiento de los polos, afectando terriblemente los países cercanos a los mismos con inundaciones, tornados, granizadas y tormentas de nieve. Las imágenes son dramáticas; las poblaciones enteras aparecen frágiles ante la furia de la naturaleza.

PDF
A su paso, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento. Y sus discípulos le preguntaron: — Maestro, para que este hombre haya nacido ciego, ¿quién pecó, él o sus padres? — Ni él pecó ni sus padres — respondió Jesús, —sino que esto sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida” (Juan 9: 1-3 NVI).

La actitud de los discípulos de Jesús no ha cambiado; con frecuencia, ante un desastre nuestra pregunta casi siempre es: “¿Por qué?”. Los hechos recientes del maremoto en Asia despertaron muchas de estas preguntas y las respuestas u opiniones también han sido diversas: