13 Noviembre 2008
El 6 de enero era un dÃa consagrado a la Fiesta del solsticio de invierno, entre los egipcios y los árabes. La secta de los "gnósticos", hacia los años 120-140 D. C. Cristianizó esta fiesta pagana en honor del sol. En las celebraciones consagradas al sol o dedicadas a la vegetación se invocaba prosperidad para las personas y los bienes durante el año entrante. La Iglesia supo asumir gran parte de estos ritos de fertilidad y de expulsión del invierno y redirigió el culto hacia conmemoraciones cristianas, entre las que destacan las fechas de San Antón, San Sebastián, Las Candelas y San Blas, momento en el que el invierno alcanza su punto álgido.














