13 Febrero 2009
“LOS HIJOS: ¿BENDICIÓN O CASTIGO?”
“Somos simultáneamente profesores y alumnos en todo encuentro de nuestra vida”.
“REFLEXIÓN: “Si construyes una casa cuyos cimientos sólo cuentan con un sistema de soporte único y ese soporte particular se viene abajo, tu casa en pleno se derrumbará”.
“Los hijos se convierten para los padres, según la educación que reciben, en una recompensa o en un castigo”. (J. Petit-Senn, 1790-1870. Escritor suizo).
“Si Jehová no edificare la casa, en trabajan los que la edifican” (Salmos 127:1).
¿Por qué algunos menores observan mala conducta y son impul¬sados a cometer ilícitos? Si hacemos esta pregunta en los Consejos Tutelares para meno¬res, caeríamos en la cuenta de que aquellos que cometen un ilíci¬to o infracción proceden casi siempre de una familia desintegrada y disfuncional. Todo niño adquiere su carácter, este se puede ver perturbado por la falta de entendimiento familiar. El menor que observa diariamente las dis¬cusiones que tienen su padre y su madre, o que contemple cómo el uno y el otro no se guardan ningún respeto, queda profunda-mente impresionado. Sin darse cuenta los padres, el pequeño toma a pecho las rencillas familiares y obviamente habrá de manifestarla en su comportamiento.
1. Quizás presente un problema escolar y nosotros lo busquemos en la escuela, la maestra, etc.
2. Es posible que el menor acabe por cansarse muy pronto de esta situación y desee alejarse de un lugar que le resulta desagradable. El menor sale entonces a la calle, se une a sus compañeros para divertirse, para vivir una aventura y junto con los demás comete ilícitos.
El menor cae así en la delincuencia, para olvidar, para vivir la aventura que no se le ofrece en casa. El niño comete travesuras, cualquier chiquillada porque hay un vacío en su ser, un vacío que necesita llenar, con cualquier cosa; cualquier cosa que se le ponga en su camino como la delincuencia, la drogadicción, el alcoholis¬mo o en mínimo las travesuras.
Se observan casos en que los niños deciden abandonar su hogar, esto se debe al poco interés que sus padres reflejan hacia ellos. Por lo que se entiende que cada travesura e ilícitos del pe¬queño, es una llamada de atención a los padres. Es decir, buscan llamar la atención de ellos para sentirse importantes.Las agresiones físicas y el medio ambiente, ayudan en la malfor¬mación de la personalidad del niño.
La inmadurez de los padres es, definitivamente, uno de los princi¬pios de-sintegradores de la familia. En muchas ocasiones los pa¬dres de familia desconocen el modo y manera de educar a sus hijos, debido a que ellos en su niñez sufrieron algún problema que repercutió en su personalidad.
Por lo que reconociendo cada una de nuestras carencias, cada padre o madre de familia, debiéramos buscar los medios y formas de suplir tales necesidades. Haciendo también propósitos y retos por ser cada día mejores padres de familia, por el bienestar de nuestros hijos.
¿Qué hacer?
A. Pidamos a Dios su guía en la educación y formación de nuestros hijos. (Compare Jeremías 33:3 con Efesios 6:4).
B. Dediquemos tiempo a nuestros hijos: Conozcamos a nuestros hijos.
1. ¿Sabe que está sintiendo su hijo ahora?
2. ¿Sabe usted que necesita su hijo ahora?
3. ¿Sabe que está reclamando su hijo ahora?
Antes de comentar los siguientes consejos, lea y reflexione en Proverbios 4:1-10.
a) Platique con sus hijos.
b) Juegue con ellos.
c) Esté al pendiente de sus tareas y labores infantiles.
d) Comparta con él o ella las responsabilidades del hogar y ayúdele a realizarlas.
e) Como pareja dedique tiempo a sus hijos.
f) Acaricie a sus hijos y demuestre todo el amor, respeto y admiración que siente con respecto a él o ella.
g) Comparta sus valores morales y éticos.
h) Procure integrar al pequeño(a) en sus intereses personales.
C. Nunca riña o pelee con su pareja delante de ellos, (Comen¬ten Efesios 5:33).
D. Nunca denigre a sus hijos:
a) Con palabras.
b) Con golpes.
c) Con muecas o gestos, ¿Apoya esto Colosenses 3:21?
E. Cuando corrijas a tus hijos, procura hacerlo con amor y haciendo entender al niño el porqué de la corrección. Recuerda que el niño es un ser más frágil y débil que un adulto, por lo que se recomien¬da no golpear a un pequeño en momentos de enojo, y si se hace, debe ser de manera cuidadosa. Reflexione en Proverbios 19:18b.
F. Permita al niño(a) expresar sus emociones y “escúchelo”, ¿Así hace Dios con nosotros? Salmo 5:1-2?
G. Piensa qué es lo que a ti no te hubiera gustado que te hicieran y que tú haces con tu hijo(a). Comenta cómo aplicar en los hijos Mateo 7:12.
H. Ante todo, ama a tu hijo. 1 Juan 3:18.
Como se puede ver, la solución está en la familia y son los padres los máximos responsables para conducir sus hogares por el camino de la cordura. He aquí padres de familia, una gran responsabi¬lidad que tienen en la educación de sus hijos, ya que ellos muy pronto se convertirán en recompensa o castigo. Todo padre tiene el deseo de llegar a tener un buen hijo, pero pocas veces deseamos ser buenos padres para nuestros hijos. Dios nos permita poder lograr este propósito y que podamos recibir una gran recompensa en nuestros hijos.
“Cuan gran riqueza es, aún entre los padres, ser hijo de un buen padre”
Juan Luis Vives (1492-1540)
Lección 11 del Manual de lecciones 2009: Construyendo el Amor Conyugal

