Calentándonos en su fuego sagrado
¿Qué significa vivir para la gloria de Dios?
Recuerde la última vez en que usted estaba sentado contemplando una fogata. Las llamas saltan y parpadean en un interminable y dinámico baile de luz. El olor de pino ardiente, nogales o arce, ataca sus fosas nasales y transporta su mente a cosas ya olvidadas o recién marginadas. La madera revienta y truena, disparando algunas cenizas y estrellándose en las rojas y calientes brazas. La luz que baila juega en los rostros y entornos inmediatos. El calor irradia en sus manos y cara. Rodeado por seres amados o amigos, usted se sienta a solas en una fascinación solitaria mientras su mente trata de comprender las llamas. Es bueno estar maravillado por esta experiencia. Le recuerda el sentido de la aventura de vivir.
Este fuego es una metáfora de lo que significa vivir para la gloria de Dios. Sentarse maravillado en su resplandor – caliente, solitario, aun amado, incesantemente fascinado, completamente vivo – para entonces irradiarlo a aquellos que Él pone a lo largo de su camino.